El nuevo informe denuncia asesinatos de civiles, torturas, violaciones, persecución étnica y desplazamientos forzosos. Los investigadores sostienen que los crímenes continúan incluso después del alto el fuego.
La Comisión Internacional Independiente de Investigación de Naciones Unidas ha vuelto a señalar directamente al Estado de Israel por la comisión de algunos de los delitos más graves contemplados por el derecho internacional. En su último informe, presentado el 26 de octubre de 2026 ante la Asamblea General de la ONU, los investigadores concluyen que las autoridades y fuerzas israelíes han cometido crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, incluido el exterminio de población palestina en Cisjordania, mientras continúan perpetrando actos de genocidio en la Franja de Gaza.
Las conclusiones no se limitan a denunciar las consecuencias de una guerra. La comisión describe asesinatos deliberados de civiles, torturas, violaciones, violencia sexual, persecución por motivos étnicos y desplazamientos forzosos. Según sus investigaciones, estos hechos forman parte de un ataque generalizado y sistemático contra la población palestina.
De seis muertos a 254 por bombardeos en Cisjordania
Uno de los datos más reveladores del informe refleja el incremento de la violencia militar israelí en Cisjordania.
Entre 2008 y el 6 de octubre de 2023, seis palestinos murieron como consecuencia de ataques aéreos israelíes en ese territorio. Sin embargo, entre el 7 de octubre de 2023 y el 30 de septiembre de 2026, la cifra ascendió a 254 fallecidos.
Se trata de un incremento extraordinario que, según la comisión, evidencia el deterioro de la situación y la utilización de una fuerza militar cada vez más destructiva contra la población palestina.
Los investigadores también documentan la destrucción de viviendas, la expulsión de familias y la imposición de condiciones de vida que dificultan gravemente la permanencia de los palestinos en sus propios territorios.
Más de 34.000 palestinos desplazados
Las operaciones militares israelíes iniciadas en enero de 2025 han provocado, según la investigación, el mayor desplazamiento de población palestina en Cisjordania desde 1967.
En agosto de 2026, un total de 34.176 palestinos continuaban desplazados, sin poder regresar a sus hogares.
El presidente de la comisión, Srinivasan Muralidhar, sostiene que los asesinatos, las lesiones deliberadas y la destrucción de viviendas forman parte de una estrategia más amplia destinada a expulsar a la población palestina y hacer insoportables sus condiciones de vida.
El informe también denuncia que los menores palestinos han sufrido asesinatos, lesiones graves y daños psicológicos, y considera que existen actos de persecución específicamente dirigidos contra ellos.
La comisión reafirma el genocidio en Gaza
Las conclusiones sobre Cisjordania se suman a las que la propia comisión hizo públicas en septiembre de 2025, cuando determinó que las autoridades y fuerzas israelíes habían cometido genocidio contra la población palestina de Gaza.
Aquella investigación identificó cuatro de los cinco actos genocidas definidos en la Convención de 1948: asesinatos de miembros del grupo, daños físicos o mentales graves, imposición deliberada de condiciones destinadas a provocar su destrucción e implantación de medidas para impedir nacimientos.
El nuevo informe sostiene que los actos genocidas han continuado incluso después del acuerdo de alto el fuego, cuestionando que el cese formal de las hostilidades haya supuesto el final de la violencia contra los civiles.
La investigación también apunta a la responsabilidad de las autoridades políticas y militares israelíes. En sus conclusiones de 2025, la comisión señaló al primer ministro Benjamin Netanyahu, al presidente Isaac Herzog y al entonces ministro de Defensa Yoav Gallant por incitación al genocidio.
Israel rechaza las conclusiones
El Gobierno israelí ha rechazado las acusaciones. Su representación diplomática en Ginebra sostiene que los informes forman parte de una campaña de desinformación destinada a desacreditar al Estado de Israel y ha reclamado la disolución de la comisión investigadora.
Sin embargo, el organismo, establecido por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, mantiene sus conclusiones tras examinar operaciones militares, testimonios, daños a civiles y actuaciones de las autoridades israelíes.
Sus determinaciones constituyen conclusiones de una investigación internacional independiente, aunque no equivalen a una sentencia de un tribunal penal.
La comunidad internacional, ante las conclusiones de Naciones Unidas
La comisión reclama a Israel el fin de la ocupación ilegal del territorio palestino, el desmantelamiento de los asentamientos y la devolución de las tierras confiscadas.
También insiste en la necesidad de exigir responsabilidades por los crímenes documentados y de garantizar la protección de la población civil.
El informe sitúa nuevamente ante la comunidad internacional una cuestión de enorme gravedad: un organismo de investigación creado por Naciones Unidas concluye que Israel ha cometido exterminio, torturas, violaciones y persecución contra palestinos en Cisjordania, y que continúa perpetrando actos de genocidio en Gaza.
No se trata simplemente de acusaciones formuladas por organizaciones activistas o adversarios políticos de Israel. Son las conclusiones de una comisión internacional de investigación con mandato de Naciones Unidas, elaboradas a partir de pruebas y del análisis de las obligaciones establecidas por el derecho internacional.
Unas conclusiones que vuelven a plantear la exigencia de responsabilidades y la obligación de proteger a una población civil que lleva años sufriendo las consecuencias de la ocupación y la violencia.


